RUTA POR LA SIBERIA EXTREMEÑA 28 Y 29 DE MARZO 15

28.03.15 CARTEL RUTA

La Asociacion Transiberiana4x4 vuelve a salir a los caminos para dar a conocer la comarca de La Siberia Extremeña, ha preparado para los dias 28 y 29 de Marzo una ruta por parajes incomparables .

Si tienes un 4×4, si te gusta pasar el dia entre amigos, conocer nuevos sitios y disfrutar de un marco incomparable no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

PLAZAS LIMITADAS.

DIFICULTAD: BAJA.

CONTACTO: info@transiberiana4x4.org

TELEFONO: 629 25 60 11

ASISTIMOS Y LLEVAMOS LA SIBERIA EXTREMEÑA DE KEDADA

CARTEL

 

En la busqueda de nuestro objetivo, enseñar y difundir el turismo y la difusión de nuestra comarca, La Siberia Extremeña, desde el asiento del todo terreno, nos vamos a la interforos 2015.

Como en años anteriores, nos vamos a Segurilla, este año como promotores de esta gran reunión que se está convirtiendo poco a poco en referente nacional de los aficionados al 4×4.

Gracias a los colaboradores, que nos están ayudando y que presentaremos en la kdada, estamos confeccionando una pancarta y nos vamos a hacer con una carpa para poder presentarlos y llevarlos con nosotros a este evento y a todos los que podamos a lo largo del año 2015.

 

SALIMOS EN LOS MEDIOS II

http://hoyherreradelduque.es/actualidad/2015-01-27/siberia-bordo-1006.html

PERIODICO HOY --- EL EJE

 

La mañana comenzaba con unas buenas migas. Después de haber pasado la noche en la casa de los Valles y respirado el aire puro, el hambre acompañaba a todos los que habían acudido a hacer esta ruta por La Siberia a bordo de sus 4×4. Migas con todos los engaños: guindillas chorrusconas, bacalao, torreznillos, sardinas arenques…no faltaba detalle gastronómico en este desayuno extremeño, después de una noche larga de felices re-encuentros y nuevos amigos.
Una vez echada la vista al exterior, el campo aparecía completamente blanco por la helada, pero no fue impedimento para subir con energía a bordo de los vehículos que en fila estaban estacionados en la entrada de la casa. Los motores comenzaron a calentar, enfilando los caminos, las cuestas y sorteando cualquier obstáculo de la ruta fijada. Las emisoras encendidas suponen el punto de contacto entre las personas que van a bordo ;”¿me copias?” ,”te copio” es la contraseña para saber que todos están en contacto durante el trayecto y que recibirán las indicaciones adecuadas.
Los compañeros de la larga fila de gigantes con ruedas que componen una serpiente multicolor y en movimiento se ponen en marcha: hoy son doce todoterrenos bien equipados y vamos a bordo de unos de ellos. A la cabeza, Pedro Transiberiana, que ha adoptado el apellido de la asociación, guía el Track, que es el recorrido a seguir y que se ha encargado de pasar a través de los ordenadores de a bordo. Después de los primeros kilómetros bordeando las aguas del García Sola, dejamos el asfalto y comenzamos el recorrido entre encinas, pinos y madroñas intercalados con matorrales de jaras, retamas y el musgo verde que responde a la humedad de esta tierra recorrida por el agua en su interior, nutriéndola, como las arterias de un ser vivo.
Comienzan las curvas, baches, subidas, ascensos por sitios inaccesibles para cualquier otro vehículo que nos hacen brincar dentro del coche, agarrarnos con fuerza al asiento, tal es el triqueteo que nos proporciona el terreno. Un último esfuerzo y llegamos al mirador de Cijara. Nuestra vista alcanza un horizonte infinito donde el pantano es el protagonista: la presa, el poblado, el rio entre montañas y al fondo las Villuercas con nieve en sus picos más alto. Es espectacular ver nuestro entorno desde esta perspectiva, desde arriba, sin cemento, tan solo tierra y plantas a nuestro alrededor. Aquí el sol calienta con fuerza y apetece sentarse un rato en el mirador para contemplar, simplemente contemplar…
Dejamos a un lado Helechosa de los Montes y nos adentramos en la zona de los pinos, tan cerrada que hay trozos del camino donde no da el sol y rompemos el hielo de los charcos en los baches. Somos los primeros en pasar por allí en mucho tiempo y seguimos desfilando siempre con la otra serpiente azul, que dibuja el cauce del rio al fondo, y los montes enmarcándolo. Ya se ven los primeros montones de troncos recien cortados y algo de civilización en las máquinas, hoy paradas. Más adelante los pinos aún dormidos permanecen esperando a los resineros que pronto comenzarán con los trabajos para extraer el precioso líquido.
Siguiente objetivo, El Mirador de las Poyatas, otro lugar espectacular dentro de nuestra Siberia (no sabemos lo que tenemos).Los visitantes de Madrid, Palencia, Guadalajara, Don Benito y los que vamos de Herrera del Duque no podemos dejar de exclamar con sorpresa la grandiosidad del lugar mirando a un lado y al otro, sin saber ya decir qué nos gusta más, si lo que hemos visto o lo que tenemos ante nuestros ojos.
La hora de la comida ha llegado.En un momento las neveras, tarteras y cestas, se vacían y llenan las mesas de queso, jamón, lomo, empanadas, ensaladas diversas…y el plato estrella: el ajoblanco que ha preparado Juan Carlos en la cazuela de madera ,con escarola y tomates de la huerta. Por otro lado algunos cuatreros sacan los infernillos y sartenes y fríen huevos, cogidos esa misma mañana del gallinero, con chorizo y lomo. Probamos un poco de todo acompañado de buen vino de pitarra y otros caldos. El café ya huele en la cafetera de aluminio y es el punto final del banquete. “Todo recogido, el suelo limpio, “SI SALES AL MONTE, QUE NO SE NOTE QUE HAS ESTADO”, es el lema de respeto con el medio ambiente antes de partir.
Enfilamos hacia La Reserva, pasamos por Villarta y enseguida avistamos los primeros gamos, corzos y algún venao que pastan en diferentes puntos: Puerto Lobo, Valdemoro, El Madroñal, La Desilla, Los Mensegales, en definitiva Las Navas ; aquí la vegetación es menos densa y se les observa ponerse a la carrera en cuanto oyen el ruido de los coches. Algun ciervo se atreve a mirar de lado, desafiante un momento, pero enseguida sigue a sus compañeros. En la última parada de la ruta bebemos agua de la fuente de El Cubo antes de subir el puerto y ver de nuevo el pueblo al fondo, con su castillo como guardian. Las emisoras suenan ahora para hacer un balance del día: gracias por la compañía, la experiencia y la oportunidad para contar la historia de un día que pasamos a bordo de un 4×4, de un día en que vimos la comarca de otra forma que no conocíamos. Siempre relacionamos los coches con el asfalto, pero los coches también pueden recorrer caminos, paisajes, formar parte de él sin cambiarlo, sin dejar huella, abriendo camino para los siguientes, dejándonos la oportunidad de dar a conocer este tesoro oculto que es nuestra Siberia a través de ellos.